
CARMINA BURANA

En 1936 el músico alemán Carl Orff redescubre las canciones de Beuren y se inspira en ellos para componer su gran obra denominada "Carmina Burana".
Elige 23 canciones sobre el destino y la suerte, el amor libre, la naturaleza, el placer, el vino y el engaño.
En su versión, Carl Orff decide incorporar dos coros, tres cantantes solistas (soprano, tenor y barítono), una orquesta sinfónica y, añade una representación escénica opcional.
Su obra , estrenada en 1937, alcanza un gran éxito convirtiéndola en una de las obras más populares y representadas de toda la música clásica.

Fortuna Imperatrix Mundi
Uno de los cantos seleccionado por Carl Orff para su obra fue el titulado Fortuna Imperatrix Mundi.
Durante la Edad Media el tema de la suerte, el azar y el destino está muy presente en las costumbres de la sociedad. Es una herencia de los antiguos griegos, quienes creían que la naturaleza caprichosa del destino dependía de la diosa Fortuna.
Con la llegada del Cristianismo, Fortuna se transformó en la voluntad de un Dios único y al individuo se le trata de convencer de que, llevar una conducta moral acorde al poder político y religioso, puede evitar sufrir infortunios y tener un mejor destino.
Sin representación escénica
Con representación escénica